El reto económico más urgente para la nueva administración de Nasry Asfura no está en los discursos ni en los anuncios protocolarios: está en la canasta familiar de los hondureños, que ha sentido el impacto de una inflación persistente y recalcitrante. Con una economía que cerró 2025 con un índice de precios al consumidor cercano al 5 %, Honduras figura de nuevo entre los países con las tasas de inflación más altas de toda Latinoamérica, solo por debajo de naciones con economías profundamente inestables como Venezuela o Argentina.

Para el Banco Central de Honduras (BCH), la cifra —que se situó en 4,98 % al cierre del año pasado— se mantiene dentro del rango de tolerancia oficial, pero el golpe en el bolsillo de los ciudadanos sigue marcando la agenda social y política del país.
📉 Una economía que duele: inflación y vida cotidiana
El comportamiento de los precios se traduce en alimentos más caros, servicios que aumentan y un poder de compra que se erosiona día tras día. Aunque las autoridades monetarias sostienen que la moderación de precios se ha logrado en parte por subsidios estatales a combustibles y energía, estos paliativos no han sido suficientes para calmar las preocupaciones de expertos y consumidores por igual.
Especialistas en finanzas han advertido que gran parte de la inflación hondureña es importada, especialmente por alimentos, lo que hace al país vulnerable a choques externos como el comportamiento del dólar y la volatilidad de los precios internacionales.
“Promover la producción nacional es clave para reducir esta dependencia”, afirma Lilian Rivera, economista de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ). Si Honduras logra fortalecer su agricultura y manufactura, dice, podrá aliviar la presión sobre los precios internos y crear una economía más resiliente.
📊 Políticas más allá de números
Para el economista Ricardo Matamoros, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el combate a la inflación requiere políticas coordinadas entre el Banco Central y la administración fiscal. Matamoros destaca la necesidad de:
- Controlar el gasto público,
- Reducir impuestos que encarecen la producción,
- Invertir en infraestructura que bajen costos logísticos,
- Y promover un ambiente que estimule la productividad nacional.
Según Mario Palma, analista económico, aunque la política monetaria es importante, la clave está en generar crecimiento que compense y reduzca la presión inflacionaria sobre los precios de bienes esenciales.
🌎 Comparativo regional: Honduras en el mapa
En comparación con sus vecinos centroamericanos, Honduras no solo registró una tasa alta, sino que se ubicó por encima de países como Nicaragua (2.7 %), Guatemala (1.65 %) y Costa Rica, que incluso registró deflación en 2025.
Este contraste agudiza la preocupación de analistas, quienes señalan que mientras otras economías regionales logran estabilizar sus precios o incluso reducirlos, Honduras sigue atrapado en una espiral que afecta directamente a las familias y a la competitividad del país.
📌 El reloj económico avanza
Para 2026, las proyecciones del Banco Central apuntan a que la inflación no debería superar el 5 %, aunque advierten que existen riesgos internos y externos que podrían cambiar el rumbo de estas estimaciones.
Mientras tanto, la nueva administración de Asfura hereda un tema sensible que podría determinar no solo su popularidad, sino la estabilidad económica de Honduras en los próximos años.
