El caso que rodea la muerte de Said Lobo Bonilla, hijo del expresidente Porfirio Lobo Sosa, vuelve a sacudir el escenario político hondureño. Esta vez, la familia del exmandatario Juan Orlando Hernández solicitó al Ministerio Público que investigue “con urgencia” los informes y hechos relacionados con el crimen ocurrido en 2022.
A través de un pronunciamiento, los familiares de Hernández pidieron al ente acusador revisar los reportes elaborados por la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI), en torno al asesinato de Said Lobo Bonilla y otros tres jóvenes.
La solicitud surge en medio de una creciente controversia política, luego de que el expresidente Porfirio Lobo afirmara públicamente que su predecesor podría estar vinculado con el crimen, tras escuchar supuestas declaraciones de uno de los implicados que actualmente se encuentra recluido en Estados Unidos.
Según Lobo Sosa, el integrante de la Mara Salvatrucha, Gerson Cuadra Soto, alias “El Fantasma”, habría declarado ante agentes del FBI que Hernández habría ordenado el asesinato de su hijo y que incluso se habrían emitido amenazas contra Fabio Lobo para impedir que testificara en un juicio en territorio estadounidense.
Ante estas afirmaciones, el Ministerio Público informó que designó una comisión de fiscales que viajará a Estados Unidos para verificar e investigar las supuestas declaraciones atribuidas a Cuadra Soto.
Por su parte, la familia de Hernández rechazó categóricamente las acusaciones y expresó su solidaridad con el dolor del expresidente Lobo por la pérdida de su hijo. Sin embargo, advirtieron que “el dolor no puede convertirse en base para acusaciones sin pruebas”.
Asimismo, recordaron que durante una audiencia judicial en Estados Unidos el 18 de enero de 2024, en el proceso contra Hernández, ya se habían advertido posibles amenazas del crimen organizado contra su familia y otras figuras públicas.
En ese contexto, solicitaron también que se gestione asistencia judicial internacional para obtener la llamada “moción in limine” y el informe completo del FBI relacionado con dichas amenazas.
La familia del exmandatario sostuvo además que responsabiliza a Porfirio Lobo Sosa por cualquier atentado o situación que ponga en riesgo la seguridad de Juan Orlando Hernández Alvarado o de sus familiares.
El caso, que mezcla crimen organizado, política y acusaciones cruzadas entre dos expresidentes del país, vuelve a colocar el asesinato de Said Lobo en el centro del debate público, mientras las autoridades avanzan en nuevas diligencias para esclarecer lo ocurrido.
