“Fuera el familión”… pero con agenda: el viejo fantasma vuelve a Palacio

Que no se repitan los familiones, reclama Umaña; Mejía justifica: “son compromisos del presidente”

Apenas calienta la silla presidencial Nasry Asfura Zablah y el debate ya está servido: el fantasma del “familión” vuelve a rondar el aparato estatal. Esta vez, no desde la oposición callejera, sino desde el propio Congreso Nacional.

El diputado liberal Carlos Umaña alzó la voz este miércoles para exigir que no se repita la práctica del nepotismo, luego de conocerse que entre los primeros nombramientos del nuevo gabinete existen lazos de parentesco que, para muchos, ya suenan demasiado familiares… en el peor sentido de la palabra.

Umaña recordó que durante el gobierno anterior una de las consignas más coreadas fue “¡Fuera el familión!”, en alusión a la concentración de poder y empleos públicos en manos de clanes familiares. “Eso fue lo que más se gritó, y con razón”, subrayó.

🧬 El familión: patrimonio nacional no declarado

Según el parlamentario liberal, numerosas familias llegaron a ocupar más de dos mil cargos públicos durante la administración de Xiomara Castro. “Eso lo detestamos los hondureños. Hoy no queremos que la papada se vuelva a repetir”, lanzó Umaña, sin anestesia política.

Ante ese escenario, anunció que junto al diputado Rashid Mejía impulsaron una ley contra el nepotismo, una iniciativa que —según confesó— le costó caro en el pasado.

“Me ‘seguetearon’ por dictaminarla favorable. Perdí la presidencia de la Comisión de Ética y Transparencia”, relató. Y agregó, con ironía amarga: “A los funcionarios les encanta emplear a sus familiares… y ganar mucho billetío para la familia”.

Umaña también agradeció al exdiputado Mauricio Villeda Bermúdez, quien colaboró en la construcción inicial de la norma desde el Congreso anterior, cuando combatir el nepotismo parecía una idea revolucionaria… y peligrosa.

🤝 “No es nepotismo, son compromisos”

Del otro lado del ring político, el diputado nacionalista Eder Mejía salió a poner paños tibios al asunto. Consultado sobre los cuestionados nombramientos, aseguró que no se trata de intereses personales, sino de compromisos adquiridos por el presidente Asfura con distintos sectores del país.

“Más allá de personas o intereses particulares, aquí hay compromisos con gremios y sectores”, explicó Mejía, quien aseguró haber conversado con el equipo cercano al mandatario. Según esa versión, los nombramientos responden a acuerdos previos necesarios para gobernar.

En otras palabras: no es familión, es gobernabilidad.

⚖️ Entre el discurso y la práctica

El debate deja una pregunta incómoda flotando en el ambiente político:
¿Dónde termina el compromiso político y dónde empieza el nepotismo?

Por ahora, el gobierno arranca con advertencias claras desde el Congreso y con justificaciones que suenan conocidas para el oído hondureño. El reto no será solo decir que el familión no volverá, sino demostrarlo con hechos, algo que históricamente ha sido más difícil que prometerlo en campaña.

Porque en Honduras, los discursos cambian…
pero los apellidos suelen repetirse.

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